Nicolas Mingorance
Soft Skills Habilidades en Comunicación post

Soft Skills, habilidades en Comunicación

La importancia de las Soft Skills

Hace unos días el hijo de un buen amigo, al que llamaremos Luis, acudió a una entrevista de trabajo en una multinacional.

Soft Skills Habilidades en Comunicación y trabajo en equipo 2

Tras la entrevista en la que dio fe de su carrera y su master, le convocaron a una dinámica de grupo.

En esa prueba interactuaría con otros candidatos siguiendo las instrucciones de las personas de Recursos Humanos.

Según me contó, en esta dinámica le pusieron un miniproyecto que tenían que resolver entre todos los candidatos. En ciertos momentos les interrumpían  para darles nuevas instrucciones o para solicitarles una breve exposición de lo que hacían.

Esto desconcertaba mucho y, según Luis, algunos daban señales de nerviosismo.

Luis pronto lideró el grupo, proponiendo unas actuaciones y consensuando otras

Finalmente y de acuerdo con los otros aspirantes, hizo la exposición final del proyecto.

Soft Skills Habilidades en Comunicación y trabajo en equipo

En definitiva, Luis hizo una demostración de sus habilidades de liderazgo y comunicación. Lo que actualmente se llaman “soft skills”.

Según un estudio realizado por LinkedIn entre 291 directores de recursos humanos, es fácil encontrar personas con conocimientos de sus áreas (“hard skills”), pero muy difícil encontrarlas con las llamadas habilidades “Soft Skills”.

La 1º Soft Skills : Habilidades en Comunicación

 

Entre las 10 primeras Soft Skills y como unas de las habilidades más demandadas está la Primera: la Habilidad en Comunicación.

Las 9 siguientes nos darían el Perfil de una persona:

    • sociable,
    • segura de sí misma
    • sabe trabajar en equipo.

 

Por desgracia, la formación en estas habilidades durante el periodo escolar y universitario es, a día de hoy, prácticamente inexistente.

 

Desarrolla tus habilidades de Oratoria

Lo que hizo posible que Luis pudiera tomar las riendas de la dinámica de grupo fue su preparación en oratoria.

Desde los 15 años, cuando hizo su primer taller de hablar en público, nunca ha desperdiciado una ocasión de practicar. En  eventos, en ceremonias de graduación, en fiestas, siempre se presentaba voluntario para dar una conferencia o presentar un acto.

Y aquí está el meollo de la cuestión: ¡Si una persona es capaz de ponerse de pie ante un auditorio y es capaz de hablar con soltura y amenidad, no solo desarrolla sus habilidades de oratoria, sino, también,  su auto confianza y sus habilidades sociales!.

Y estas cualidades son las que crean un líder

En conclusión,

si quieres desarrollar las distintas “soft skills”, desarrolla tus habilidades de oratoria y las demás vendrán por añadidura.

Miedo a hablar en Público, Mi primera presentación

Miedo a hablar en público, mi primera Presentación

Hola soy Nicolas Mingorance speaker, formador y conferenciante desde hace años. Pero esto no ha sido siempre así, sino el producto de experiencias, retos y soluciones que a lo largo de mi vida he tenido que afrontar.

Una de mis peores experiencias fue enfrentarme al Miedo a hablar en público en mi primera Presentación.

 

miedo a hablar en público 01A principios de los 90, mis socios y yo creamos una empresa de informática.
Nos hicimos Partner de una conocida marca.

Era una buena asociación ya que el nombre de nuestro Partner nos abría muchas puertas.

Nuestro cliente tipo eran Pymes con las que teníamos un trato cercano.

Pero, de manera imprevista, todo se torció.

El director de informática de una gran empresa, me solicitó una presentación de nuestro hardware y software. A esta presentación iría personal de los departamentos de informática, administración, recursos humanos y comercial. Algo más de 20 personas.

Yo conocía muy bien nuestro producto. Pero era la primera vez que me pedían una presentación con tantos oyentes. Empecé a imaginar toda “una serie de catastróficas desdichas”.

El día de la presentación, tras varios días sin dormir, entré en el vestíbulo del edificio. Subí a la quinta planta. Al abrirse las puertas del ascensor, el corazón galopaba tan rápido, que tuve que pulsar la planta baja, para intentar recuperar la estabilidad de mis constantes vitales.

Dí una vuelta al edificio, luego otra y otra.  Se hacía tarde. Subí a la 5ª planta y mi angustia era aún mayor que la 1ª vez. Cuando se abrieron las puertas allí estaba el responsable de informática. “Están todos esperando”, dijo molesto.

Le saludé con, un hilillo de voz. Le seguí  con la cara ardiendo y transpirando abundantemente.

Al entrar en la sala, quedé paralizado. Había más de 30 personas.

 

Si hubiera muerto, habría sido feliz.

Lo que siguió fue patético. Temblor en la voz, en las manos, en las piernas. Gallos salían de mi garganta y mi confusión mental me impedía pensar.

Unos sonreían. Otros no daban crédito.

Pasó una eternidad, hasta que el volcán empezó a disminuir su actividad.

Curiosamente la operación comercial salió adelante. ¿Cómo? Supongo que, en parte, porque  necesitaban nuestro producto, y en parte, por compasión.

 

Cuando salí de allí, con la camisa pegada al cuerpo, me prometí que

nunca más pasaría por una situación  similar, sin haberme entrenado para ello.

 

Unos días después me apunté a  un curso de oratoria de varias semanas

 

Miedo a hablar en publicoMe apliqué con rabia. Practiqué mucho e hice varias presentaciones comerciales ante grupos grandes. Pude mantener el miedo bajo control.

 

Me di cuenta  de algo extraordinario. El miedo no razona. Solo hay que hacer lo que nos da miedo para que éste pierda poder.

¡Si hago lo que temo, el temor muere!

 

Sin embargo cuando estaba una temporada larga sin hablar en público, el miedo recuperaba el terreno. Así que tenía que experimentar con frecuencia la situación que me provocaba el miedo.

 

Entonces solicité ser instructor de esos cursos de oratoria.

 

Y sin buscarlo, me vi inmerso en una de las actividades más gratificantes de mi vida profesional.

Uno o dos días a la semana, en un hotel de Madrid, ayudaba  a otras personas a superar el mismo miedo  a hablar en público, que yo había padecido.

 

Y fui testigo privilegiado de cómo mis alumnos iban superando sus miedos al enfrentarse a ellos.

 

Por tanto

el primer paso para superar el miedo a hablar en público es experimentar, en un entorno controlado, lo que nos provoca pavor y sentiremos cómo éste se va diluyendo.

 

¡Si haces lo que temes,  el temor muere!